Resumen de actividades

  • | |

    LA ÉTICA Y LA CIENCIA

    LA ÉTICA Y LA CIENCIA

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    09-12-2013

    Víctor Canivell, Presidente del Consejo de Administración de Integromics, empresa del sector biotecnológico, analiza cómo evoluciona la ética debido a los cambios que suponen los avances científicos, por un lado, y la ética que vertebra el desarrollo científico (cómo se hace la ciencia), por el otro. «La interacción de la ética y la ciencia inciden…

    La ética trasciende todo lo que hacemos, por lo que sin duda incide también en cómo hacemos la ciencia. Entendemos por ciencia el trabajo de descubrir cómo funciona el universo, cuáles son sus leyes de funcionamiento, cómo las podemos modelar, y en definitiva cómo podemos prever mejor el futuro. Los avances de la ciencia nos permiten aprovechar mejor los recursos naturales a través de las nuevas tecnologías a las que da lugar. La tecnología es la consecuencia práctica de la ciencia. La tecnología marca el cómo podemos vivir en sus aspectos prácticos (que se modula por la realidad de la economía); y la ciencia marca el cómo entendemos el mundo y nuestra posición en el mismo (en contraste y diálogo constante con la filosofía y la religión). Y en ambos casos, ciencia y tecnología, hemos de ver cómo conviven y cómo interaccionan con la ética. Nos vamos a centrar aquí en un par de dimensiones de este binomio “ciencia + ética”: 1) cómo aplicamos los resultados de la ciencia a través de la tecnología y cómo incide en ello la ética, y 2) cómo se hace la ciencia, cómo se desarrolla y cómo incide la ética en este proceso. Es un lugar común decir que la ciencia no es “ni buena ni mala” ya que, lo que es, es la constatación de nuestro modelo mental del universo. Se aventuran unos principios básicos y unas hipótesis matemáticas del modelo, se calculan sus proyecciones en situaciones prácticas y se miden dichas cantidades en la realidad. Si concuerdan y son repetibles, nos convencemos de que el modelo es adecuado, es decir, refleja adecuadamente la realidad en las circunstancias medidas. Con el tiempo dichos modelos abarcan cada vez más ámbitos de la realidad, de lo más sencillo a lo más complejo, de los componentes más básicos de la materia al universo astronómico, de los materiales inertes a los cuerpos vivos, de la estructura básica de la vida a todo el entorno cambiante del individuo y de su sociedad – y cada vez con más precisión. Realmente es una actividad apasionante. Pero saber es poder. Y la ética de cada cual es la que dictará la manera de cómo se aplican dichos conocimientos y las tecnologías correspondientes. La informática, las comunicaciones e internet nos han facilitado muchísimo la vida, nos dan acceso a mucha más información de manera mucho más rápida y económica – pero también pueden usarse para realizar ataques destructivos contra la privacidad, contra las instituciones financieras, y en un mundo del “internet de las cosas”, contra las infraestructuras físicas etc. Por ello hemos de dotarnos de unas reglas de convivencia, de unas leyes que reflejen el equilibrio adecuado entre la libertad de uso de las tecnologías con la protección necesaria de las personas y las instituciones que nos hemos dado. Dicho equilibrio adopta diferentes formas según el entorno social en que se desarrolla, y por tanto de la ética imperante. Encontrar y acordar dichos equilibrios se hace más difícil cuánto más rápido sea la evolución de la tecnología, y por tanto del status quo de lo que es económicamente factible para la mayoría de la sociedad. Un caso claro es la explosión tecnológica hasta nuestros días de las tecnologías de la información y de internet. En la base de dicha explosión está el descubrimiento de los semiconductores y la ciencia de los materiales. Esta revolución ha colapsado muchos de los modelos productivos y económicos de hace pocas décadas, a la vez que ha abierto un sinfín de nuevas oportunidades. La información está al alcance de todos – o de casi todos. Las situaciones planteadas por la defensa de los derechos de autor de productos digitalizables (como la literatura, la música, el video y el cine), por el impacto de Wikileaks y, recientemente, por las escuchas de la NSA demuestran a la vez lo fácil que es tener acceso a mucha/toda la información, como lo complejo de resolver el dilema de dónde está el punto de equilibrio que entre todos consideremos más oportuno, más justo. Y hay que decidirlo muy rápido, ya que la tecnología avanza de manera acelerada. Nuestro problema es que las instituciones no son capaces de digerir esta velocidad de cambio, y ello provoca claras disfunciones. Pero es claro que una guía fundamental para hacerlo es disponer de unos principios éticos básicos y ampliamente aceptados. Ello a su vez depende de una educación adecuada en unos valores éticos. La sociedad necesita acordar cuáles son los prioritarios, cómo trasladarlos a las nuevas generaciones y cómo adaptarlos en base a nuevos horizontes de conocimiento. Otro frente abierto en la actualidad es el correspondiente a la revolución de la biología molecular. Se dice que si el siglo XX fue el de la física, el siglo XXI será el de la biología. Estamos desentrañando el libro de la vida: cómo nos reproducimos, cómo nos desarrollamos y cómo morimos – desde un ser vivo mono-celular hasta una persona. De hecho estamos ante avances de biología sintética que es capaz de crear nuevos individuos a partir de códigos genéticos ad hoc, es decir, no directamente a partir de simples modificaciones de perfiles genómicos pre-existentes. También nos planteamos la posibilidad de atenuar, o de bloquear, el proceso del envejecimiento de las células. Todas estas posibilidades nos conducen a situaciones hasta ahora insospechadas y ante las cuáles la sociedad ha de plantearse qué normas éticas básicas aplicar y cómo adoptarlas. Finalmente nos planteamos también la ética de cómo se hace la ciencia. Los científicos en general relacionan sus éxitos, reconocimiento y capacidad de avanzar sus investigaciones con su producción de trabajos publicados en revistas de reconocido prestigio, los llamados “’índices de impacto”. Es un mundo muy competitivo, con una carrera constante de publicar más y más, ya que en ello se basa el avance profesional y la captación de nuevos recursos para seguir y ampliar las tareas investigadoras. Tanto es así, que la calidad puede peligrar, llegándose al caso de dar por buenos datos no adecuadamente contrastados y por ello erróneos. Por ejemplo, en el campo de la biotecnología, inciden muchos factores, incluidos los detalles de los protocolos de cómo se han llevado a cabo los experimentos así como las sutilezas de los métodos estadísticos utilizados en contextos de “big data”; por ello hay estimaciones de que la mitad de los resultados publicados son difícilmente replicables. Aquí entra en juego sin duda la ética de trabajo del investigador. Otro tema relacionado con la ética es el hecho de quiénes firman la autoría de los trabajos. Es cierto que en la actualidad hay una tendencia a la masificación de investigadores en ciertos ámbitos experimentales, y por ello la constatación de decenas de autores en ciertos trabajos. Aquí de nuevo entra en juego la ética de los autores, en suscribir la autoría sólo los investigadores que sí han contribuido a los resultados y conclusiones del trabajo. Finalmente podemos citar también el proceso de selección de candidatos para nuevas plazas de investigación y de docencia universitarios. Este es otro ámbito en que entra en juego la ética del tribunal, en realmente acordar unos criterios adecuados y luego aplicarlos correctamente y con coherencia. En definitiva, aunque la ciencia sea un ámbito neutro en el sentido de reflejar las leyes de la naturaleza, su uso a través de la tecnología, así como su elaboración, en cuanto son actividades humanas, se impregnan de la ética en su desarrollo. Y viceversa, los avances científicos, en cuanto a proveernos de una más completa comprensión del mundo y una mayor capacidad de interactuar con el mismo, pueden influir en el desarrollo de nuestros principios éticos. Se trata de dos ámbitos fundamentales de nuestra vida, y por ello es fundamental que la sociedad los conozca y module adecuadamente.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    ENTRE LAS URGENCIAS Y EL RUIDO

    ENTRE LAS URGENCIAS Y EL RUIDO

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    25-11-2013

    Albert Sáez, Director Adjunto de El Periódico de Catalunya y profesor de Blanquerna Comunicación (URL). «La ética de los medios debe responder a aquellas pautas de comportamiento que configuran el sentido de su existencia: formar parte del proyecto emancipador de la Ilustración».

    Parlar de l’ètica dels mitjans de comunicació avui és parlar dels reptes que els imposen les noves formes de consum de la informació derivades de l’explosió de les telecomunicacions i de les xarxes socials. Quan una activitat professional rep una sotragada com aquesta, ha de mirar-se al mirall i recordar el sentit de la seva existència. Els mitjans, com tantes altres coses, formen part del projecte emancipador de la Il•lustració. Els mitjans han de donar informació per fornir els coneixements dels homes i les dones lliures que es fan responsables del seu propi destí i del seu propi govern. Els mitjans no són, en el seu sentit primigeni, instruments de control social, ni a favor dels poders establerts ni tampoc dels que es vulguin imposar per camins que no siguin els de la deliberació democràtica. L’ètica dels mitjans ha de respondre, doncs, a unes pautes de comportament de les seves empreses i dels seus professionals que responguin al sentit de la seva existència. En el nou context, els reptes per complir aquesta funció social són els de sempre: establir mètodes objectius de verificació de les informacions que es transmeten, triar el temari informatiu d’acord amb els interessos del públic per sobre d’altres instàncies, evitar la distorsió de la realitat a través de la manipulació del llenguatge i assegurar la pluralitat de punts de vista de les informacions i de les opinions periodístiques. I els impediments no han canviat massa: els poders que volen interferir en la tasca dels periodistes, la seva pròpia subjectivitat i la interferència d’interessos empresarials o polítics. La suma de la proliferació de les xarxes de telecomunicacions i de la digitalització dels sistemes de tractament de la informació ajuda en part a superar més fàcilment alguns d’aquests reptes. L’anomenada “autocomunicació de masses” (Manuel Castells) té un sentit emancipador en la mesura que multiplica el nombre d’emissors d’informació i garanteix una més gran pluralitat de punts de vista i d’opinions. A la vegada, es multiplica també l’accés a mitjans de comunicació que ara ja és global i es facilita l’accés a les fonts primàries de la informació (documents, declaracions,…) de manera que s’eviten alguns riscos de la intermediació periodística. També imposa noves dificultats. La principal està relacionada amb l’acceleració de la producció d’informació. A les xarxes, el valor suprem és la immediatesa, la reducció del gap temporal entre que es produeix un fet i que en donem notícia. Aquest valor posa en risc alguns elements bàsics de l’ètica periodística, especialment pel que fa als processos de verificació de la informació i de recerca de versions contrastades dels fets. Indueix a errors i, en molts casos, provoca més desinformació que coneixement. Un fenomen que es repeteix amb la segona dificultat que m’agradaria destacar: la creació de soroll. La multiplicació de fonts d’informació i de canals de difusió genera pluralitat, com hem dit, però també soroll. Les xarxes, massa vegades, en comptes d’il•lustrar el públic es limita a enlluernar-lo, posant al seu abast més informació de la que pot processar i entendre en el poc temps que disposa. Aquest soroll encara es multiplica exponencialment per la pèrdua d’un concepte bàsic en l’ètica periodística com és el principi de responsabilitat editorial, hi ha molta informació disponible de la que ningú se’n fa responsable de la seva verificació i del seu tractament. Nous i vells reptes per a una professió que només perviurà si recupera el sentit de la seva existència i manté una ètica professional d’acord amb el que els ciutadans esperen d’ella.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    EL RETO DE LA CREDIBILIDAD

    EL RETO DE LA CREDIBILIDAD

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    25-11-2013

    Màrius Carol, Director de Comunicación del Grupo Godó. «Los medios de comunicación debemos entender que tendremos que recuperar la credibilidad de las audiencias a partir de defender fuertemente unos valores mayoritariamente aceptados».

    Indro Montanelli, un del periodistes més íntegres del segle XX, va escriure a les seves memòries que complia amb els seus principis però que gairebé no tenia en compte les seves ideologies, entre d’altres raons, perquè els principis romanen i les idees canvien amb el pas del temps. I advertia que havia après després de molts anys de practicar el periodisme que calia reservar el compromís de la coherència només pels valors fonamentals, en els que un home ha d’inspirar la seva conducta: l’honradesa, la sinceritat, la valentia i la responsabilitat. Avui sembla que els mitjans ens hem oblidat d’aquest consell i hem acabat tenint un problema de credibilitat a la societat, com ho demostra la darrera enquesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en la que els periodistes hi figurem com els professionals pitjor puntuats, juntament amb els jutges i molt lluny del lloc principal que ocupen els metges. Durant molts anys els periodistes hem estat capdavanters en la lluita per aconseguir un món més just, més equilibrat i més solidari. El periodistes hem tingut la independència com a bandera i la llibertat com a fita. A la història del cinema hi podem trobar més de quatre-centes pel•lícules on els periodistes són els herois. Mai el periodista és el dolent, com si l’espectador no pogués entendre que el professional de la informació no estigués al costat de les persones. Què ha passat perquè la societat ens vegi ara com a part del problema? Segurament no hem estat a l’alçada de les circumstàncies, per la pròpia fragilitat dels mitjans davant de la doble sacsejada a la que estan sotmesos, fruit de la crisi general i d’una altra crisi estructural. Avui molts mitjans són massa dependents del poder polític o financer i no sempre denuncien amb contundència el que està passant, ni expliquen per què està passant. Era Arthur Miller qui va escriure que un bon diari és una nació mirant-se a ella mateixa. El sentit últim de la premsa és comprometre’s amb els seus lectors fins que pensin que el seu diari és qui més els representa, qui els pot defensar amb més força. Els mitjans informem, formem i distraiem, però sobre tot ens comprometem amb qui ens compra cada dia. I hem de ser exemple d’una societat cada vegada més complexa i que necessita referents indiscutibles. Ara fa uns dies hem vist com la premsa britànica ha decidit no informar del judici dels presumptes assassins d’un soldat britànic a plena llum del dia, que van ser descoberts per una càmera amb els matxet ensangonat amb el que l’havien degollat, per no comprometre la imparcialitat de la vista. El crim era un cas que ha generat pintades racistes, atacs a mesquites i manifestacions violentes de l’extrema dreta. No tinc clar que sigui la postura més encertada, però al menys cal reconèixer sentit de responsabilitat per obrir un debat i resoldre’l d’una manera sensata i col•lectiva. Els mitjans de comunicació hem d’entendre que caldrà recuperar la credibilitat de les audiències a partir de defensar fortament uns valors majoritàriament acceptats. I que encara som a temps de fer-ho, però que ens hem d’afanyar. Només si la societat ens torna a veure com un dels seus aconseguirem complir el paper per al qual vam ser concebuts i que ha fet que durant tres segles i mig protagonitzéssim el panorama informatiu. John Pulitzer va escriure que les nacions pugen o s’ensorren al mateix temps que la seva premsa, així que seria bo que entenguéssim que uns bons mitjans no només ens faran més lliures, sinó també més forts davant de les adversitats. Aquest és el repte que tenim el periodistes, però també la resta de ciutadans.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    ÈTICA I UNIVERSITAT

    ÈTICA I UNIVERSITAT

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    06-11-2013

    Publicaciones

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    ÉTICA Y UNIVERSIDAD

    ÉTICA Y UNIVERSIDAD

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    06-11-2013

    Joaquim Coello, Enginiero y Expresidente del Consell Social de la UB. «La eficiencia de un sistema público determina la ética del mismo y es por ello que la eficacia de la organización universitaria debe ser analizada y demandada desde la óptica del rendimiento de cuentas».

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    Breakfast con Jaume Raventós

    Breakfast con Jaume Raventós

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    05-11-2013

    Jaume Raventós define los requisitos y el procesi de implementación del eHealth, organizado por el Cercle per al Coneixement y con la colaboración de la UPC

    El passat dijous 31 d’octubre es va celebrar a la Sala del Llac del Rectorat de la UPC la darrera sessió del Cicle eHealth amb la ponència “eHealth, realitat i futur” protagonitzada per Jaume Raventós, director d’eHealth de Telefònica Espanya. L’acte, seguit per un auditori provinent del món empresarial i de acadèmic, va ser presidit pel rector de la UPC, el Sr. Antoni Giró, i el Sr. Ramon Palacio, membre de la comissió Cercle per al Coneixement. “La innovació és el motor de la transformació”, va dir Jaume Raventós a l’iniciar la seva ponència, “i juntament amb la tecnologia ha de servir per canviar els processos assistencials i la gestió sanitària per fer-la més eficient i més sostenible”. Però perquè els resultats siguin els desitjats, la implementació ha de preveure els següents passos: revisar els processos clínics estratificant els pacients en funció del grau de complexitat, definint el model d’atenció a domicili de cadascun dels pacients i assignant responsabilitats de seguiment; adequar la tecnologia al pacient, crear la infraestructura necessària per a la integració de la informació i, el més important segons el ponent, s’ha de formar els professionals i els pacients. En aquest sentit, Jaume Raventós va continuar definint els requeriments necessaris per a la correcta transformació del model: l’ús de tecnologia simple, no substituir el contacte humà, millorar la connexió pacient-professional i construir relacions i xarxes per influir en el comportament dels pacients. Jaume Raventós va voler il•lustrar els beneficis de l’eHealth mostrant els resultats del Whole System Demostrator Programmes, 2008, que evidencien una disminució del 20% d’urgències, del 14% d’ingressos hospitalaris, del 14% d’estades hospitalàries, del 8% dels costos i del 45% de la taxa de mortalitat en assistència sanitària. Amb l’aplicació de les TIC a la Salut, milloren els resultats clínics, l’eficiència, la qualitat dels pacients, es disposa de més informació per a la presa de decisions i augmenta la sostenibilitat del sector ja que s’enfatitza en la prevenció com a element clau del model on el pacient té més informació i pren responsabilitat en la seva salut. Un cop finalitzada la intervenció del ponent es va desenvolupar un debat entorn al finançament. Jaume Raventós va apuntar a un seguit d’opcions a tenir en compte com el pagament per activitat, el pagament per càpita en crònics o la innovació en la contractació pública, però part de l’auditori va alertar que en temes de salut s’han de tenir en compte qüestions ètiques que s’han configurat entorn a l’estat del benestar a l’hora de definir el model de finançament.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    Vespre con Xavier Melgarejo

    Vespre con Xavier Melgarejo

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    23-10-2013

    Xavier Melgarejo: «No se puede conseguir una sociedad del conocimiento sin el esfuerzo y la colaboración de toda la comunidad en un aspecto tan clave como la educación».

    El passat dijous 17 d’octubre es va celebrar el Vespre amb Xavier Melgarejo, doctor en pedagogia i autor de la tesi doctoral “El sistema educatiu finlandès: la formació del professorat d’educació primària i secundària obligatòria”. Xavier Melgarejo ha estat director del Col•legi Claret, president de la Comissió d’ordenació del Consell Escolar de Catalunya des de 2010 fins a l’actualitat i assessor del Consell Superior d’Avaluació de Catalunya. Per la seva trajectòria professional i la seva experiència en educació, el passat juliol va pronunciar la ponència sobre la LOMCE al Congrés dels Diputats. Durant la seva intervenció al Cercle per al Coneixement, va apuntar a possibles solucions en el camp de l’educació al nostre país sempre basant-se en el model finlandès, en el que ell n’és un gran expert. “Catalunya i Espanya només se’n sortiran si invertim en educació”, va afirmar el Dr. Melgarejo. Actualment a Espanya és evident que hi ha un problema, les xifres ho revelen: hi ha entre un 30% i un 35% de fracàs escolar, un 49% de la població no té estudis bàsics i la competència lectora i les habilitats matemàtiques entre els adults és de les més baixes a Europa. Tot això es tradueix en increments d’atur i en pèrdues monetàries. Només per posar un exemple, segons la comptabilitat finlandesa, cada alumne perdut genera un milió d’euros a l’any de despesa. Com a país, “no ens ho podem permetre”, va afirmar Xavier Melgarejo. Segons l’OCDE existeixen 6 alternatives possibles segons la gestió del model educatiu. L’espanyol respon, majoritàriament, a l’escenari burocràtic (estructurat, amb poca flexibilitat i gairebé nul•la autonomia pels educadors i pels centres, etc) i el de desintegració (no existeix el pacte entre les parts, hi ha múltiples canvis legislatius, baixa remuneració i vagues). “El sistema es desintegra quan es deixa de pagar als mestres”, va avisar el Dr. Melgarejo. No obstant, la reforma educativa impulsada pel ministre Wert no va cap al bon sentit. En primer lloc perquè el diagnosi està fet amb dades subjectives i parcials, en segon lloc perquè es vol implementar un model basat en el mercat, per impulsar l’excel•lència a través de la competència, però sense descentralitzar, i en tercer lloc perquè aquesta llei exigeix una augment significatiu de costos per a la seva implementació que el govern no pot gastar en una conjuntura econòmica com l’actual, va explicar el ponent. Algunes mesures que va apuntar en Xavier Melgarejo van ser: reduir el nombre d’alumnes per classe sense reduir el professorat, descentralització i alta formació del professorat. “A la llei Wert no apareix la formació dels docents per enlloc” i aquesta és la clau de l’èxit, va afirmar el Dr. Melgarejo. “Si volem qualitat haurem d’invertir en educació”, però també s’hauran d’impulsar polítiques que fomentin la col•laboració entre Escola, Famílies i Agents Culturals. L’educació ha de ser un element estratègic de país on tothom hi ha d’estar involucrat. “No es pot aconseguir una societat del coneixement sense l’esforç i la col•laboració de tota la comunitat” en un aspecte tan clau com l’educació.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    Visita al Centro de Regulación Genómica (CRG)

    Visita al Centro de Regulación Genómica (CRG)

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    18-10-2013

    El Centro de Regulación Genómica es un centro de excelencia que impulsa Barcelona y Catalunya hacia posiciones líderes en la investigación biomédica.

    El passat dimarts 15 d’octubre, en el marc del Cicle d’Infraestructures Tecnològiques organitzat per la Comissió Cercle per al Coneixement de la SEBAP i amb la col•laboració del CTecno, vam visitar el Centre de Regulació Genòmica (CRG) amb l’objectiu de conèixer la feina que es fa des d’aquest institut internacional de recerca biomèdica d’excel•lència situat a Barcelona. El director del CRG, el Dr. Luis Serrano, i el coordinador del programa de recerca Bioinformàtica i Genòmica, el Dr. Roderic Guigó, ens van presentar el centre i ens van guiar a través dels diferents laboratoris, tot explicant-nos els projectes que s’hi estan desenvolupant. El CRG va ser creat el desembre del 2000. Es tracta d’una fundació sense ànim de lucre finançada pel Departament d’Economia i Coneixement i el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, i pel Ministeri d’Economia i Competitivitat, i compta amb la participació de la Universitat Pompeu Fabra. Els seus objectius són: posicionar-se en l’avanguàrdia de la ciència, ser competitius, la formació avançada a tots els nivells de la carrera professional, la col•laboració internacional, la transferència tecnològica i la comunicació. “De cada euro de subvenció pública en recerca, s’obtenen 1,2 euros de retorn, això la societat ho ha de saber”, va afirmar el Sr. Serrano. Pel que fa al model de gestió dels recursos humans, el CRG és pioner a Espanya, va remarcar el director del centre. S’ha optat pel model EMBL, implantat amb molt d’èxit a d’altres països europeus, que “permet estar a la punta de la investigació gràcies a la captació de gran talent jove i una alta rotació que dota al centre flexibilització i gran capacitat d’adaptació en el camp de la recerca, on els canvis són constants”. Abans de la visita dels laboratoris, també hi va haver temps per un debat entorn a la transferència tecnològica. Tot i tenir uns bons resultats, encara hi ha treball per a fer, tant des del CRG com des de l’Administració Pública, va comentar el Dr. Luis Serrano. En aquest sentit, va enumerar algunes idees seves en aquest sentit: incorporar la transferència tecnològica en l’avaluació dels científics, crear una subvenció específica avaluable a cert temps i potenciar un model de col•laboració i cooperació entre centres per aprofitar sinèrgies. No obstant, el Dr. Roderic Guigó va apuntar que “no és bo obsessionar-me amb la transferència de tecnologia ja que no sempre és el moment adient i pot ser contraproduent” i va afegir que el CRG és un centre d’excel•lència i que la societat hauria d’estar-ne orgullosa ja que els recursos són utilitzats de la manera més eficient i eficaç possible.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    ¿Una ética 2.0 para un mundo 2.0?

    ¿Una ética 2.0 para un mundo 2.0?

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    16-09-2013

    El mundo 2.0 ha roto fronteras y ha roto los viejos esquemas de una sociedad estratificada. La ética, como corpus normativo que limita y ordena la conducta humana, se puede haber visto superada por el estallido de las tecnologías sociales. Pero el mundo 2.0 tiene también límites éticos? Los ha perdido o son diferentes?

    Segurament, la primera vegada que vaig sentir parlar de l’ètica va ser a l’escola, com concepte oposat a la religió. “Fas religió o ètica?” era la pregunta. Com si poguessin coses oposades… Potser aleshores intuïa més o menys què era la religió, però l’ètica… què devia ser l’ètica? Després entendria que no hi ha res més religiós que l’ètica. O que l’ètica és una versió laica de la moral catòlica que a casa m’havien ensenyat. A la facultat, l’antropologia em va fer entendre l’ètica com un fenomen cultural més. Com una part de l’ADN d’un grup social. Amb alguns filòsofs discutíem si hi havia una ètica transcultural, comuna a tota la naturalesa humana, o bé si hi ha diverses ètiques, comparables, diferents i, per fer servir una paraula força academicista d’aquells anys ’90, incommensurables. El que aquella ètica de l’escola i la de la universitat tenien en comú és que totes s’imaginaven l’ètica com a un codi moral compartit. Una mena de llibre d’instruccions que marcava els límits de la conducta individual. L’ètica eren els manaments light que regien la vida social. Tan acceptats tàcitament per tothom, com explícitament se n’acceptava la sanció per a qui els incomplís. Un món ordenat i propi de la Modernitat, una mena de dolça Arcàdia on allò bo tenia recompensa i allò dolent, càstig. Però aquell món ordenat de la Modernitat, on teníem els móns endreçats per Primer, Segon i Tercer, es va desendreçar. Alguns diuen que la tecnologia ens l’ha capgirat. Altres, que ha estat el capitalisme salvatge. Zygmunt Bauman ha fet fortuna qualificant aquests temps inestables com a “líquids”, tot i que ja fa 165 anys que Marx i Engels anunciaven que tot el que és sòlid és desfà a l’aire. Potser el món mai va estar gaire endreçat, però endreçadet s’explica millor… En qualsevol cas, hem arribat a uns temps força convulsos on la tecnologia ha transformat totes les dimensions de les nostres vides sense marxa enrere possible. Les classificacions i les limitacions clàssiques, l’ordre, les distàncies, la durada, els tempos de qualsevol cosa s’han alterat. Google em proporciona més informació i més ràpidament que si tingués a la meva disposició una biblioteca de dimensions borgesianes. Facebook em manté connectat a una família virtual constant, fidel i propera de més 200 persones separades per milers de quilòmetres. Twitter em permet arribar -with a little help from my friends- a milers de persones en minuts. Linkedin em posa a sis clicks del President Obama. Tot són fites impensables fa 30 anys, quan no tenia clar com diferenciar ètica de religió. Si avui tots aquests límits analògics s’han vist superats, què passa amb els límits ètics? Fins fa quatre dies, l’ètica regulava els límits del bo i el dolent de les nostres dolces comunitats analògiques i integrades. Però, ara? Què fem ara amb tanta modernitat líquida? Què fem amb l’estereotip de l’individu actual, hiperconnectat i, alhora, hiperaïllat? Un individu que pot fer el que vulgui, quan vulgui, on vulgui, protegit per l’anonimat de la xarxa. Com fer efectius els límits de l’ètica davant d’individus tant escorredissos? Per què dir la veritat sobre qui sóc a un fòrum d’internet? Que farà que no insulti, enganyi i menteixi a qualsevol persona amb qui em trobi a una xat? Qui m’impedirà perseguir menors a Facebook? Qui m’impedirà comprar-me una impressora 3D i imprimir-me demà mateix un rifle semiautomàtic amb les instruccions i els patrons que han estat alliberats per Internet? S’ha consolidat la idea d’un món 2.0 i un jovent 2.0 individualitzat fins a l’excés. Addicte a espais virtuals, videoconsoles i connexions digitals de butxaca. Un jovent despreocupat, desconnectat de la realitat real per abús de connexions virtuals inútils, lúdiques i prescindibles. Exemples? Gairebé 16 milions de persones diferents estan jugant diàriament al Candy Crush Saga. Deu vegades més usuaris té Instagram, penjant fotos dels seus peus, gats i culs. Una broma comparat amb els 400 milions d’usuaris que Twitter espera assolir abans de final d’any. Xavalla comparats amb els més de 1.100 milions d’usuaris que diu tenir Facebook. 1.100 milions d’usuaris: d’aquí quatre dies, hi haurà més gent a Facebook que a tota la Xina. Fent què? Posant-se “likes” i jugant al Candy Crush Saga. On és l’ètica en aquest paisatge descarnat, poblat de zombies hiperconnectats? I la resposta és “a tot arreu”. Les xarxes socials no s’han endut les normes que regien la conducta de la Modernitat. Les han transformat. Les han fet, és cert, més dúctils i líquides. Però no han desaparegut. Ni tan sols s’han afeblit. Al contrari. La sanció social s’ha magnificat a través de les xarxes socials. Hi ha una ètica 2.0 emergent, que no tolera abusos, que no permet que res passi desapercebut. Els ulls de l’ètica digital s’han fet multidireccionals i omnipresents. La sanció ètica ja no és només de dalt-a-baix i entre iguals, sinó que també s’ha tornat bottom-up. I de quina manera… Les xarxes socials ofereixen molts exemples al llarg dels darrers anys de capacitat d’autoorganització, de coordinació de-baix-a-dalt, de pressió i sanció popular, amb molta més efectivitat i rapidesa que cap corpus de normes ètiques del passat. Egipte i la Primavera Àrab van donar un dels exemples més socorreguts. Fa poques hores, l’etiqueta #volemvotar ha estat Trending Topic mundial arran d’una mena de flash mob espontània sorgida d’aquest raconet del món. És cert que les xarxes socials i aquesta ètica 2.0 emergent tenen moltes limitacions i que no fan miracles. En última instància, són productes de la nostra societat i, per tant, estan condemnats a heretar totes les nostres manies i misèries (no cal més que veure què ha fet Egipte amb la seva Facebook Revolution). Però malgrat això, una ètica 2.0 ha canviat les regles del joc, eixamplant-les i democratitzant-les. Les ha fet més accessibles. Sense caure en excessos d’innocència, cal assumir que en aquest món 2.0 res mai més serà igual. Res s’escapa als ulls de 400 milions de tuitaires. Tot es pot compartir entre 1.100 milions d’usuaris de Facebook… mentre fem una partideta al Candy Crush Saga.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos





  • | |

    La ética en las redes sociales

    La ética en las redes sociales

    Hora
    Tipo de publicación

    Resumen de actividades

    Hora
    Data

    16-09-2013

    El amparo de un supuesto anonimato en las redes puede hacer más evidente la utilización de éstas para malas prácticas difícilmente punibles. Pero según Joan Brunet, periodista, «no hacen falta códigos éticos específicos, sino educar en la libertad y en el respeto hacia los demás para garantizar comportamientos ajustados en la ética».

    Internet –la xarxa– ha contribuït a socialitzar la circulació d’informació, de la mateixa manera que les xarxes socials han donat ales als processos comunicacionals més diversos. Qualsevol persona és a hores d’ara, a més de receptor habitual, emissor potencial. Només cal disposar d’un ordinador –o d’un estri semblant (smartphone, tauleta…)–, i d’una connexió a la xarxa. La resta és ben senzill. Però als avantatges que aquesta socialització i rapidesa en l’emissió de missatges i de processos comunicacionals comporta, no s’hi suma necessàriament l’ús ètic de la xarxa. Algú va dir que la xarxa és la gran ciutat virtual, i com a gran ciutat que és, de tot i força hi ha. Per analogia, les xarxes socials són les entitats, les organitzacions, els clubs als quals donen vida les persones que en formen part i que n’accepten les condicions d’ingrés que se’ls requereix. La diferència d’aquestes amb les entitats del món real rau en què en el món virtual ningú no comprova que qui s’hi apunta i n’accepta les condicions, sigui una persona física i real. En qualsevol cas, una vegada dins del ‘club virtual’ el nou ‘soci’ es podrà valer de totes les possibilitats de relació que la ‘seva’ xarxa social li ofereix…, i no –com bé deia la meva àvia— aquest ús serà sempre a fi de bé. I és que sota l’empara d’un suposat anonimat cada vegada més relatiu, qualsevol individu pot utilitzar la xarxa social malèvolament difonent opinions i/o continguts que en ocasions fins i tot poden ser susceptibles de vulnerar drets fonamentals de la persona, com per exemple els relatius a l’honor i a la intimitat, d’entre d’altres. Es tracta de males pràctiques que són difícilment perseguibles, com també ho són les actuacions d’aquells individus que en la vida real se senten valents només quan es mouen emparats per la massa. El comportament de les persones no varia pel sol fet de moure’s en una societat física o fer-ho en la ciutat virtual que la xarxa és. Els fonaments ètics de cadascú són l’ADN dels valors que impregnen –o no— a cada persona. Només la formació i l’educació en la llibertat i en el respecte envers els altres pot garantir, també en les xarxes socials, comportaments ajustats a l’ètica. I és que el món virtual i el món real són avui indiscernibles. Societat i xarxes socials són fonamentalment líquides i les fronteres difoses. És així com parlar d’ètica a les xarxes socials és fer-ho d’ètica a la societat en el seu conjunt, i dels seus individus en particular. Destriar gra de la palla en quant a bones pràctiques no és una tasca fàcil a la vida real. Menys ho és encara a la xarxa i a les xarxes socials en les que les males pràctiques malauradament tendeixen a créixer. També ho deia la meva àvia: no hi ha pitjor sord que aquell que no vol escoltar. No hi ha pitjor comportament al món real i al món virtual que el que practiquen persones sense escrúpols. Mentre la societat no eduqui més en els valors –com ara la llibertat, la igualtat, la justícia, el diàleg, el sentit crític, el respecte a la diversitat, a l’honor, a la diferència…–, els comportaments ètics tant en el món real com en el virtual continuaran limitats a aquells individus que s’hi sentin identificats i compromesos. No es poden demanar peres a l’om. No podem esperar que tothom faci un ús ètic de les oportunitats que la xarxa ofereix si la societat mateixa està mancada d’aquests valors. Al cap i a la fi possiblement ens sobren codis ètics i ens manquen les actituds individuals i col•lectives capaces de reprovar les males pràctiques sigui en l’àmbit social que sigui, real o virtual.

    Suscríbete al newsletter

    Suscríbete a nuestros newsletter para estar al día de todo lo que hacemos. Recibirás el newsletter d’Amics del País, con información sobre nuestras actividades, noticias destacadas y las convocatorias y novedades de las conferencias que organizamos.

    * Campos requeridos