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Ingenierías, una primera reflexión para un debate futuro

El presente artículo pretende iniciar un debate importante y urgente en nuestra sociedad y para la economía productiva. Discutimos de si hacen falta ingenieros pero no hemos replanteado qué es la Ingeniería.

Hace unos días leí el artículo de Antonio Elías, catedrático de la UPC, titulado “La Innovación de las Ingenierías” publicado en la revista Tecnonews y que tiene la fecha del 13.10.2011. Me parece un articulo magnífico. Retomo una frase de éste: “nos hemos comportado como aquellos colegas universitarios siempre dispuestos a cambiar el mundo pero incapaces de tocar la asignatura que imparten ¿Cómo puede aceptarse que entrados en la segunda década del siglo XXI sigamos con unas titulaciones definidas, salvo la ingeniería informática, en el primer cuarto del siglo XX? " Y añado una reflexión personal: ¿Si hoy empezáramos los estudios de ingeniería cómo los organizaríamos? O su alternativa ¿si a nosotros se nos encargara de organizarlas en un país que no tuviera estos estudios cómo lo haríamos?

Más preguntas

- ¿Conceptualmente qué diferencía un martillo de un relojero, de un carpintero, de un constructor de barcos o de aviones, de un electricista, un mecánico,…? ¿Es necesaria una escuela distinta especialmente en la primera etapa de formación? ¿Y las matemáticas, la física,…?

- ¿Las diferencias de las ingenierías están en sus orígenes? No hace muchos años los ingenieros industriales dependían del Ministerio de Industria y los ingenieros navales del Ministerio de Marina.

- ¿Son los colegios profesionales los que impiden la unificación de estudios y racionalización de la formación? ¿O son las actuales facultades y escuelas que se esfuerzan en reforzar las diferencias en lugar de similitudes? ¿O es por las competencias (firma profesional decimonónica)? ¿O es por el corporativismo?

- ¿Por qué el colegio de médicos es único para todos los colegiados? ¿Les aporta ventajas?

- ¿Son necesarias tantas escuelas, facultades, colegios profesionales,…, cuando en el mercado laboral todos trabajamos hombro por hombro y lo que se valora es el individuo y su aportación?

- ¿En un mundo en cambio permanente, donde las necesidades de conocimiento futuro son difíciles de predecir, cómo podemos estar hablando de distintas titulaciones cerradas?

- ¿Cómo interpretamos que los centros de investigación más avanzados crean equipos con combinaciones de distintas profesiones más allá de las propiamente denominadas ingenierías? ¿El titulo en sí mismo ha sido desbordado?

- ¿Las TIC en sí mismas son una herramienta o son una especialidad?

- ¿Tenemos un exceso de reglamentos y regulaciones que limitan la competencia basadas en la excelencia en la formación y en las necesidades de la sociedad?

- ¿Es mejorable la aportación de los ingenieros a la sociedad? ¿Cómo se mide? ¿Cómo lo podemos hacer?

El qué hacer

Seamos innovadores no por moda sino por eficacia y pragmatismo, pensando más allá de nuestro papel que, con la firma de quien corresponde, nos otorga un titulo y un colegio que lo garantiza (¿?).

A la pregunta de si hoy empezásemos de cero qué haríamos, la respondería con: una institución única que formara sobre unos conocimientos básicos, fuertes en asignaturas básicas como matemáticas, física, química, informática,etc, una carrera por materias a la elección de los propios estudiantes pero condicionada a una coherencia, un título único pero con certificación de las materias estudiadas y la posibilidad de continuar estudiando a partir de niveles de conocimiento en función de la evolución de la propia sociedad, entre otras cosas.

Con estos títulos compitiendo en un mercado libre (¿?) e internacional.

El cómo hacerlo

Si la idea es buena, cómo hacemos la transición de un modelo a otro debe ser planteada. No vale aquello de “se debería hacer” y quedarse quieto esperando a que otros o el gobierno tomen la decisión para luego criticarlos.

Las actuales dificultades del COEIC en su intento de agrupar otras especialidades es un claro ejemplo de lo que puede suceder. Por el contrario es muy positivo el esfuerzo que están haciendo desde varios colegios y asociaciones para reunirse y ver los puntos. Tampoco tiene sentido que desde una pequeña organización se escriba un papel y se publique si después no tiene ningún apoyo.

En mi opinión se trata de crear un marco paralelo de formación combinando las excelencias existentes en las universidades, y en particular la UPC, con la complicidad del rector y de los decanos que aceptando algunas limitaciones de sus atribuciones actuales participen en un proyecto “paralegal” y hacer un experimento “sin pedir permiso”. Este último punto es relevante puesto que para hacerlo oficial se deben modificar leyes en Madrid.

Las universidades tienen experiencia en hacer estas cosas y es posible que se pudiera contar con la complicidad de la Generalitat.

Tenemos un título genérico que pudiera servir como el de la Universidad de Catalunya o el más especifico de la UPC, aunque éste último dejaría fuera algunas facultades y especialidades significativas.

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